Fava Turca: La Receta del Tesoro Culinario Escondido de Estambul
- Buğra Kaan Ersoy
- 1 oct 2025
- 3 Min. de lectura
¡Hola, amigos! Como vuestro cocinero turco, hoy quiero llevarlos en un viaje a las calles y mesas de Estambul para descubrir una receta que es un verdadero tesoro escondido: la Fava Turca. Este elegante y delicioso puré de habas secas es un mezze (aperitivo) clásico que sorprende por su sabor único y su textura increíblemente cremosa.
Pero ¡atención! Es muy importante no confundir esta joya culinaria con la fava griega. Son recetas y mundos completamente diferentes. Prepárense para aprender a transformar unas humildes habas secas en un plato sofisticado, perfecto para iniciar una cena especial o para disfrutar en una tarde de verano.
Un Secreto de las "Meyhanes" de Estambul
La Fava no es un plato que se encuentre en cualquier rincón de Turquía; es una especialidad que late en el corazón de Estambul. Tradicionalmente, brilla en las mesas de las "meyhanes", las tabernas y restaurantes donde la vida social gira en torno a la buena comida, la conversación y el rakı, nuestra famosa bebida de anís.
Su sabor suave, dulce y elegante combina a la perfección con el anís del rakı y es el acompañante ideal para platos de pescado y mariscos. Se sirve siempre fría, a menudo moldeada y cortada en cubos o diamantes, con un generoso chorro de aceite de oliva por encima. Es, sin duda, un plato que habla de cenas largas, amigos y la brisa del Bósforo.
Ingredientes para la Fava Turca
400 gramos de habas secas
2 cebollas medianas, cortadas en cuartos
1 cucharadita de sal
2 Dátiles (para un dulzor natural y profundo)
6-8 cucharadas de miel
1 vaso pequeño de aceite de oliva virgen extra (aproximadamente 150-200 ml)
Agua suficiente para la cocción
Preparación Paso a Paso
REMOJAR Y PELAR LAS HABAS: La noche anterior, coloca las habas secas en un bol grande y cúbrelas completamente con agua. Déjalas en remojo durante al menos 12 horas. Al día siguiente, verás que se han hinchado. Escúrrelas y retira la piel exterior transparente de cada haba. Este paso es manual, pero es el secreto para obtener una textura ultra cremosa y un color claro.
COCINAR LOS INGREDIENTES: En una olla grande, pon las habas ya peladas y las dos cebollas cortadas. Añade agua hasta que los ingredientes queden cubiertos por unos 2-3 centímetros. Lleva a ebullición y luego baja el fuego, cocinando a fuego lento hasta que las habas estén tan tiernas que se deshagan al presionarlas (aproximadamente 45-60 minutos).
SAZONAR Y TRITURAR: Una vez cocidas, no tires el agua. Con la ayuda de una batidora de mano (minipimer), tritura todo directamente en la olla. Añade la sal, los dátiles (sin hueso), la miel y el aceite de oliva. Continúa triturando hasta que obtengas un puré completamente liso, homogéneo y brillante. La consistencia debe ser como la de un hummus espeso.
ENFRIAR Y MOLDEAR: Vierte el puré caliente en un molde rectangular o un recipiente de vidrio, previamente humedecido con un poco de agua para que no se pegue. Alísalo con una espátula. Deja que se enfríe a temperatura ambiente y luego refrigéralo durante al menos 4 horas, o idealmente toda la noche. La fava se solidificará y tomará la forma del molde.
Cómo Servir
Para servir, desmolda la fava sobre un plato y córtala en cubos, rectángulos o diamantes. Justo antes de llevarla a la mesa, rocía generosamente con aceite de oliva virgen extra. Puedes decorarla también con eneldo fresco picado. Sírvela fría como aperitivo junto a un buen pan.
¡Ahora te toca a ti! Cuéntame tus recetas
He visto que en los mercados de América Latina y España se encuentran muchas habas secas, ¡y eso me da muchísima curiosidad! Me encantaría saber qué preparan ustedes con ellas. ¿Conocen alguna receta típica de su país hecha con habas secas? Por favor, ¡escríbanla en los comentarios! Estoy deseando aprender de sus cocinas.



















